Acusan manejo turbio de la Cuenta Pública de Tulum en gobierno de Diego Castañón

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Por Francisco Hernández

La administración municipal encabezada por Diego Castañón Trejo fue nuevamente exhibida por su manejo turbio de las finanzas municipales, al ser denunciado públicamente el alcalde de Tulum de bloquear el cumplimiento de las atribuciones de la síndica municipal.

La denuncia se dio esta vez en el contexto de la aprobación de la Cuenta Pública del ejercicio fiscal 2025, que se realizó en sesión de cabildo del 8 de abril, donde la síndica municipal, Rifka Renee Queruel Nussbaum, votó en contra el documento presentado, por el irregular manejo de la información financiera que la compone, misma que no le fue dada a conocer en los momentos debidos para que pueda cumplir sus funciones de vigilancia de la hacienda municipal.

La síndica, integrante del PT y, por lo mismo, de la alianza de la Cuarta Transformación, hizo señalamientos graves al alcalde Diego Castañón por impedirle cumplir su función como síndica, al no permitirle analizar la Cuenta Pública antes de presentarla al cabildo, además de que no fue validada por la Comisión de Hacienda, que ella preside, lo cual es una violación del procedimiento legal.

Asimismo, acusó nuevamente que no se le han entregado de manera oportuna los estados financieros, que se generan trimestralmente, y tampoco se le ha permitido ejercer su función de vigilancia como síndica, y señaló a los demás integrantes del cabildo de aprobar la Cuenta Pública a ciegas.

“¿Podemos aprobar una cuenta pública que ni siquiera fue analizada de fondo a través de quien representa hoy por hoy la representación legal del ayuntamiento? ¿Tuvo la validez a través de la Comisión de Hacienda? Porque entonces no solo estamos fallando de fondo, estamos de igual forma violentando el procedimiento. Y le digo algo muy claro a la ciudadanía: Tampoco se han entregado los estados financieros de manera oportuna, tampoco se ha permitido ejercer plenamente la función de vigilancia por parte de una servidora”, afirmó en la sesión.

“Entonces, la pregunta final es: ¿Vamos a aprobar a ciegas? ¿En verdad vamos a aprobar a ciegas? ¿Vamos a asumir una responsabilidad sin tener los elementos necesarios para hacerlo? Porque aprobar en estas condiciones no es un acto solamente de responsabilidad, estamos hablando de un acto de riesgo”, dijo a las regidoras y regidores tanto de la 4T como de oposición.

Rifka Querel también cuestionó que los miembros del ayuntamiento no tienen claridad sobre las finanzas y la hacienda municipales, porque no cuentan con transparencia en la gestión de Diego Castañón.

“Y en patrimonio municipal la pregunta es igual de grave y fuerte: ¿Sabemos realmente qué es de Tulum? ¿Tenemos un inventario completo y actualizado de los bienes del municipio? Porque no se puede cuidar lo que no se tiene identificado”, aseveró.

“Por eso, con firmeza, pero también con profundo respeto a la ciudadanía de Tulum, lo digo con claridad: yo no voy a ser parte de una decisión que no garantice legalidad, transparencia y certeza en el uso del dinero público.

No solamente es un tema de derecho a las y los ciudadanos, hablamos de un tema de profunda responsabilidad. Y por esa razón manifiesto que no suscribiré la cuenta pública en los términos en que se presenta y me deslindo de cualquier responsabilidad derivada de su aprobación. Porque Tulum merece cuentas claras y no simulación. Y la gente, sobre todo, merece la verdad absoluta. Es momento”, afirmó la síndica municipal.

Existen serias deficiencias en el manejo de las finanzas públicas de Tulum, sobre todo en el 2025, cuando la mala gestión de la administración de Diego Castañón incluyó la contratación de un innecesario crédito de corto plazo de 50 millones de pesos en las peores condiciones del mercado financiero, por ser con el banco de más altos intereses al momento de su obtención, Banorte, pero que es de Nuevo León, el estado donde se refugia el alcalde cada fin de semana.

Además, aplicó una reingeniería administrativa con despidos de personal y reducciones de sueldos, que para enero de este año eran como 121 según su Oficialía Mayor,

Fue precisamente cuando la síndica municipal señaló públicamente por primera vez el bloqueo de Diego Castañón al ejercicio de sus atribuciones de síndica municipal, pues la Oficialía Mayor le rechaza los oficios institucionales por medio de los que pide información, al tiempo que denunció el despido de madres solteras, personas en situación vulnerable y de fuerza laboral con más de 17 años de antigüedad.

Desde esa fecha lo acusó de obstaculizar el ejercicio de sus facultades de vigilancia de la hacienda pública municipal, que le corresponden por su cargo, porque la Tesorería no le entrega los reportes trimestrales sobre los ingresos y egresos a las arcas municipales que, por cierto, por ley deberían llevar también la firma de la síndica municipal, pero los últimos del año pasado no la tienen.

La síndica municipal también cuestionó entonces la autorización para contratar créditos hasta por 76 millones de pesos que se dio a Diego Castañón, que ella no aprobó en cabildo, porque el alcalde tampoco informó previamente de los motivos y las condiciones de dicho préstamo.

La postura crítica de Rifka Querel contrasta con la pasividad y el silencio acomodaticio que ha mostrado el supuesto regidor de oposición Jorge Portilla Manica, de Movimiento Ciudadano, puesto que sin importar las irregularidades del manejo de la Cuenta Pública municipal la aprobó sin más en la sesión.

Pero no sólo se quedó en eso, sino además Portilla publicó en sus redes sociales un anuncio promocional donde presume su aprobación.

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