
LA HABANA.- El gobierno de Cuba elevó este lunes el tono de sus declaraciones contra Estados Unidos luego de que medios estadounidenses difundieran supuestos informes de inteligencia sobre la adquisición de drones militares por parte de La Habana y posibles escenarios de ataque cerca de la base naval de Guantánamo.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, defendió el derecho de la isla a responder ante cualquier eventual agresión militar por parte de Washington, en medio del creciente deterioro de las relaciones bilaterales.
La controversia surgió después de que el medio estadounidense Axios publicara información basada en reportes de inteligencia que señalan que Cuba habría adquirido más de 300 drones militares procedentes de Rusia e Irán desde 2023.
Según dichas versiones, funcionarios cubanos habrían discutido posibles escenarios de uso de estos dispositivos contra la base estadounidense de Guantánamo, embarcaciones militares e incluso objetivos cercanos al estado de Florida.
Ante ello, Díaz-Canel respondió mediante redes sociales asegurando que Cuba “tiene el derecho absoluto y legítimo a defenderse de una arremetida bélica”, aunque insistió en que la isla no representa una amenaza para otras naciones.
El mandatario cubano advirtió además que una eventual intervención militar estadounidense provocaría “un baño de sangre de consecuencias incalculables”.
Desde Washington, funcionarios citados por medios estadounidenses afirmaron que la presunta combinación de drones militares, asesoría iraní y la cercanía geográfica de Cuba con territorio estadounidense representa una “amenaza creciente” para la seguridad nacional.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha endurecido recientemente el discurso hacia La Habana y ha reiterado que Cuba representa una amenaza estratégica para Estados Unidos.
En respuesta, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, acusó a Washington de construir un “expediente fraudulento” para justificar nuevas medidas de presión económica y política contra la isla.
Por su parte, el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío calificó las acusaciones como “inverosímiles” y reiteró que Cuba actúa bajo principios de legítima defensa.
En medio de la tensión diplomática, también trascendió que el director de la CIA, John Ratcliffe, realizó recientemente una visita a La Habana para sostener reuniones con funcionarios cubanos, en uno de los contactos bilaterales más delicados de los últimos años.
Actualmente, Cuba enfrenta una profunda crisis económica y energética agravada por las sanciones estadounidenses, escasez de combustibles, apagones prolongados y problemas de abastecimiento.
En este contexto, autoridades cubanas comenzaron a distribuir una guía de protección civil con recomendaciones para actuar ante una eventual agresión militar, incluyendo preparación de mochilas de emergencia, protocolos de alarma y medidas básicas de supervivencia.
Las tensiones entre ambos países ocurren en un escenario marcado por más de seis décadas de confrontación política y diplomática desde la revolución cubana encabezada por Fidel Castro.