
CANCÚN.- La temporada de calor 2026 ya comenzó a cobrar vidas en la Península de Yucatán. La Secretaría de Salud (SSA) confirmó la muerte de una persona en Quintana Roo y otra en Campeche a causa de golpes de calor, en medio del incremento de temperaturas extremas que afecta a gran parte del país.
De acuerdo con el más reciente informe federal, con corte al 13 de mayo, Yucatán también se mantiene entre las entidades con más personas afectadas por las altas temperaturas, al registrar 27 casos de daños a la salud relacionados con el calor.
A nivel nacional, la SSA contabiliza 442 casos asociados a las temperaturas extremas. Del total, 264 corresponden a golpes de calor, 148 a deshidratación y 30 a quemaduras.
En el desglose por entidades, Tabasco encabeza la lista con 80 personas afectadas, seguido de Oaxaca y Jalisco con 52 casos cada uno; Morelos, con 39; Chiapas, con 28, y Yucatán, con 27.
Respecto a las defunciones, la dependencia federal informó que las 13 muertes confirmadas hasta el momento fueron ocasionadas por golpes de calor. Además de Quintana Roo y Campeche, se reportaron fallecimientos en Chiapas y Veracruz, con dos casos cada uno, así como en Baja California, Guerrero, Oaxaca, Querétaro, Sonora, Tabasco y Tamaulipas.
La Secretaría de Salud advirtió que la onda de calor continuará en distintas regiones del país, de acuerdo con los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
En paralelo, científicos mantienen vigilancia sobre la posible formación del fenómeno climático denominado “El Niño Godzilla” en el océano Pacífico, considerado un evento poco común que podría elevar las temperaturas globales a niveles récord entre finales de este año y 2027.
Especialistas señalan que este fenómeno ocurre entre dos y tres veces por década y altera los patrones de lluvia y temperatura a nivel mundial, además de incrementar el riesgo de eventos meteorológicos extremos que impactan tanto a la población como a la fauna silvestre.
El fenómeno se origina por el acelerado aumento de la temperatura superficial del mar en el Pacífico central, condición que ya superó los umbrales utilizados para identificar el inicio de un evento de El Niño, según reportes científicos internacionales.