
COATZACOALCOS.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que el Gobierno federal modificará parte del recorrido del Tren Interoceánico en el sur del país con el objetivo de incrementar la seguridad de la operación ferroviaria y evitar la zona donde ocurrió el descarrilamiento que dejó 14 personas fallecidas en diciembre pasado.
Durante su conferencia matutina realizada en Coatzacoalcos, Veracruz, la mandataria explicó que se proyecta un nuevo trazo ferroviario para sortear el área conocida como “Las Orejas de Conejo”, ubicada en Oaxaca, donde se registró el accidente.
“Vamos a iniciar pronto un nuevo trazo en la parte sur que permita evitar una zona que se llama ‘Las Orejas de Conejo’, justo donde fue el accidente del Interoceánico, y darle mayor seguridad”, señaló.
Sheinbaum indicó que actualmente se encuentra en proceso la evaluación técnica de la zona por parte de una empresa especializada encargada del peritaje. Una vez que se entregue el informe final, el Gobierno federal analizará las recomendaciones para determinar las obras necesarias de rehabilitación y mejora operativa.
La presidenta adelantó que se realizará una inversión importante para fortalecer la infraestructura ferroviaria y garantizar condiciones más seguras para la operación del tren.
Asimismo, precisó que el Tren Interoceánico continúa funcionando actualmente para el transporte de carga mientras avanzan los trabajos y revisiones correspondientes.
En abril pasado, una jueza ordenó la liberación de los operadores Felipe de Jesús Díaz y Ricardo Mendoza, quienes habían sido señalados como responsables del accidente. La decisión se tomó luego de que familiares de las víctimas aceptaran un acuerdo reparatorio con el Gobierno de México.
De acuerdo con información de la Fiscalía General de la República, la causa del descarrilamiento fue el exceso de velocidad. Las investigaciones determinaron que la unidad circulaba por encima de los límites permitidos en una zona de curvas pronunciadas y que, en algunos tramos, alcanzó velocidades de hasta 111 kilómetros por hora, cuando el máximo autorizado era de 70 kilómetros por hora.
El accidente ocurrió en diciembre de 2025 y dejó un saldo de 14 personas fallecidas, además de decenas de lesionados, convirtiéndose en uno de los percances más graves registrados en la operación del Tren Interoceánico.