
CIUDAD DE MÉXICO.- El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que actualmente no existen indicios de que continúe la relación operativa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, vínculo que anteriormente mantenía su principal liderazgo.
Durante la conferencia en Palacio Nacional, el funcionario explicó que la conexión entre ambas organizaciones estaba asociada directamente a Nemesio Oseguera Cervantes, por lo que tras su muerte no se ha detectado que dicha relación continúe.
“No tenemos al momento ningún indicio de que esto continúe. No lo descartamos, pero al momento no tenemos un indicio que continúe”, señaló.
García Harfuch indicó que el CJNG conserva una estructura basada en liderazgos regionales con áreas de influencia claramente definidas, situación que permitió evitar una escalada de violencia tras la desaparición de su principal dirigente.
En ese contexto, destacó que Juan Carlos Valencia González, identificado como hijastro de Oseguera Cervantes, figura entre los líderes regionales más relevantes de la organización criminal.
“Definitivamente es uno de los líderes regionales más fuertes que tiene el grupo delictivo”, afirmó.
El titular de la SSPC agregó que varios de estos mandos cuentan con órdenes de aprehensión vigentes, algunas de ellas con fines de extradición.
Respecto al Cártel de Sinaloa, García Harfuch reconoció que sigue siendo una de las organizaciones criminales más poderosas del país, aunque aseguró que las acciones de las autoridades han afectado significativamente sus capacidades operativas.
Detalló que, desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en Sinaloa se han asegurado más de seis mil armas de fuego y se ha detenido a más de dos mil 500 personas relacionadas con delitos de alto impacto.
El secretario explicó que inicialmente la mayoría de las capturas se concentraban en integrantes de la facción de “Los Chapitos”; sin embargo, actualmente las acciones también alcanzan a otros grupos internos de la organización.
“Ha ido cambiando. Al inicio de la administración la gran mayoría de los detenidos eran de una facción específica, de Los Chapitos, y ahorita ya no. Han sido de otras facciones también. Es decir, un grupo se ha ido reduciendo más”, sostuvo.
Finalmente, señaló que las detenciones de líderes y los decomisos de armamento representan una afectación directa a las distintas facciones que integran el Cártel de Sinaloa.