
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo negó que México participe en una supuesta “campaña antiargentina”, como afirmó el presidente de Argentina, Javier Milei, quien acusó —sin presentar pruebas— a México, Brasil y al Partido Demócrata de Estados Unidos de financiar acciones contra su país.
Durante su conferencia de prensa matutina de este lunes, la mandataria calificó como falsas las declaraciones del mandatario argentino y aseguró que el gobierno mexicano no impulsa campañas contra ninguna nación ni contra gobiernos extranjeros.
“Es falso, no hay ninguna campaña contra ningún país del mundo, ni contra ningún gobierno del mundo”, expresó.
Sheinbaum sostuvo que, por el contrario, su administración ha sido objeto de campañas desde distintos frentes, aunque subrayó que México mantiene una política de respeto hacia otras naciones y se rige por el principio de autodeterminación de los pueblos.
“Nosotros no acostumbramos meternos con otros países. Autodeterminación de los pueblos, y pedimos lo mismo: respeto”, afirmó.
Reitera respaldo a la democracia
En otro tema, la presidenta fue cuestionada sobre la reforma promovida en Nicaragua para impedir la participación de partidos de oposición en los procesos electorales.
Al respecto, reiteró que México respeta la autodeterminación de los pueblos y consideró que corresponde a cada país definir su organización política, aunque dejó claro que su gobierno respalda la democracia.
“Lo primero es la autodeterminación de los pueblos, lo que decida el pueblo de Nicaragua. Y nosotros siempre estamos de acuerdo con la democracia en todos los temas”, señaló.
Ante el planteamiento de si en México debería adoptarse una medida similar frente a grupos conservadores y de derecha, Sheinbaum rechazó esa posibilidad y recordó que el país cuenta con elecciones periódicas y con el mecanismo de revocación de mandato.
“¿Cómo creen? Aquí hay elecciones cada seis años. Es más, hay revocación de mandato”, respondió.
La mandataria insistió en que la democracia debe prevalecer y reiteró que corresponde a cada nación decidir su sistema político. Como ejemplo, mencionó que existen países donde sus gobernantes pueden reelegirse en diversas ocasiones, por lo que insistió en que cada pueblo determina la forma en que se organiza.