
NUEVA YORK.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció este martes su discurso contra los cárteles del narcotráfico al señalar ante la Asamblea General de las Naciones Unidas a México como el “epicentro” de la violencia de estas organizaciones y exigir al gobierno mexicano recuperar el control de su territorio.
Durante su intervención en el inicio del debate general del 81 periodo de sesiones de la ONU, en Nueva York, Trump sostuvo que resulta “inaceptable” para Estados Unidos compartir una frontera de más de 3 mil kilómetros con lo que describió como territorio bajo control de los cárteles.
“México debe recuperar el control de su territorio”, afirmó el mandatario estadounidense, quien volvió a colocar el combate a las organizaciones criminales entre las prioridades de su política hacia América Latina.
Trump acompañó sus señalamientos con una advertencia más amplia para el continente. Aseguró que Washington no permitirá que amenazas contra Estados Unidos se consoliden en ningún punto de América y planteó la posibilidad de recurrir a su capacidad militar cuando considere amenazados los intereses nacionales estadounidenses.
Las declaraciones se producen en medio de las reiteradas diferencias entre Washington y el gobierno de Claudia Sheinbaum sobre los límites que debe tener la cooperación bilateral contra el crimen organizado. La mandataria mexicana ha sostenido que México acepta el intercambio de información y la coordinación con Estados Unidos, pero rechaza operaciones extranjeras que impliquen una intervención directa en territorio nacional.
Pese al tono de sus señalamientos, Trump aseguró durante el mismo discurso que mantiene una “muy buena relación” con México y con el gobierno de Sheinbaum, al tiempo que reconoció acciones conjuntas contra el narcotráfico. Sin embargo, insistió en que las autoridades mexicanas deben incrementar sus esfuerzos contra los grupos criminales.
La presión estadounidense se había intensificado días antes. En un memorando enviado al Congreso, Trump reconoció medidas adoptadas por la administración de Sheinbaum contra el tráfico de drogas, pero sostuvo que México debía hacer más, incluyendo acciones contra funcionarios que colaboren con organizaciones criminales.
El discurso de este martes amplió esa postura al terreno militar. Trump defendió la capacidad de Estados Unidos para emplear la fuerza frente a amenazas en el hemisferio occidental y volvió a presentar a los cárteles como un problema de seguridad nacional para su país.
Las advertencias sobre una eventual utilización de fuerzas estadounidenses contra organizaciones criminales en otros países han generado cuestionamientos jurídicos. Ben Saul, relator especial de Naciones Unidas sobre derechos humanos y lucha contra el terrorismo, ha señalado que designar organizaciones criminales como terroristas no constituye por sí mismo una autorización legal para emplear fuerza militar contra ellas en territorio extranjero sin consentimiento del Estado correspondiente.
Trump utilizó además su intervención ante Naciones Unidas para defender las acciones de su administración en política exterior, seguridad fronteriza y combate al narcotráfico, así como para abordar conflictos internacionales y reivindicar el poder militar estadounidense.
El posicionamiento sobre México llega un día después de que Sheinbaum reiterara su rechazo al “injerencismo” y defendiera que la relación bilateral en seguridad debe mantenerse bajo un esquema de cooperación y coordinación, pero sin subordinación ni intervención extranjera.