
PLAYA DEL CARMEN.- El exgobernador Félix González Canto atribuyó a una “venganza” política el proceso penal que llevó a su sucesor, Roberto Borge Angulo, a permanecer varios años encarcelado, y celebró que actualmente pueda continuar uno de sus procedimientos judiciales bajo prisión domiciliaria.
Entrevistado sobre la situación del exmandatario quintanarroense, González Canto sostuvo que, desde su perspectiva, detrás de las acciones legales emprendidas contra Borge existieron motivaciones políticas.
“Más allá de temas legales, el fondo siempre fue un tema político, una venganza, donde hubo la intención simplemente de cobrarse viejas cuentas políticas, haciéndole todo un proceso que ya conoce la ciudadanía”, declaró.
Borge dejó el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial de Morelos a finales de junio pasado, pero no obtuvo una libertad plena. El exgobernador permanece sujeto a prisión domiciliaria en el Estado de México, con brazalete electrónico y otras restricciones, mientras continúa un proceso federal por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Su salida del centro penitenciario ocurrió después de que en mayo fuera absuelto del delito de delincuencia organizada. En esa causa, el juez determinó que la Fiscalía General de la República no logró acreditar el delito que se le imputaba.
González Canto consideró positivo que su sucesor pueda enfrentar en condiciones diferentes los asuntos legales que todavía permanecen abiertos.
“Qué bueno que ya está en una etapa diferente de este proceso, donde ya no está encarcelado, donde lo que falta de su proceso lo puede litigar de manera distinta”, expresó.
El también exsenador reveló que durante los años en que Borge permaneció recluido mantuvo comunicación ocasional con él y que el contacto continuó después de que abandonara el penal.
Al ser cuestionado sobre las condiciones en que se encuentra actualmente, González Canto aseguró que Borge conserva un buen estado físico y anímico pese al periodo que pasó privado de la libertad.
“Roberto Borge es un joven fuerte, entusiasta, con una gran energía física, pero también mental, y está muy bien”, afirmó.
González Canto evitó, sin embargo, anticipar si su sucesor podría intentar regresar a la actividad política una vez que avance su situación jurídica. Señaló que cualquier decisión de ese tipo corresponderá exclusivamente al propio Borge.
“No, pues eso él tendrá que decirlo”, respondió.
Roberto Borge gobernó Quintana Roo entre 2011 y 2016. Fue detenido en Panamá en junio de 2017 y posteriormente extraditado a México. Tras permanecer varios años en un centro penitenciario, desde junio de 2026 continúa bajo prisión domiciliaria el proceso federal pendiente por presunto lavado de dinero.
Con información de Caribe Peninsular