
CIUDAD DE MÉXICO.- Al menos cuatro proyectos de infraestructura, vivienda, extracción de materiales y servicios náuticos buscan obtener autorización en materia de impacto ambiental en Quintana Roo, de acuerdo con información de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Las obras contemplan un puente de estructura metálica sobre el río Huach, en la ruta Mahahual-Xcalak; un desarrollo habitacional y comercial denominado Hazul, en Playa del Carmen; un banco de materiales en las inmediaciones de la colonia La Chiapaneca, en Cancún, y un muelle flotante en Pok-Ta-Pok, dentro del sistema lagunar Nichupté.
El primero corresponde a la instalación y operación de un puente de estructura metálica sobre el río Huach, como parte de las obras destinadas a mantener la comunicación terrestre entre Mahahual y Xcalak, en el sur de Othón P. Blanco.
El proyecto está relacionado con el camino costero Mahahual-Xcalak, cuya longitud señalada es de 34.2 kilómetros, y contempla una vida útil de 50 años para la infraestructura, siempre que se realicen las labores de mantenimiento correspondientes.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), responsable del proyecto, señala que la selección del sitio responde a la necesidad de modernizar el camino costero y conservar la comunicación terrestre entre las comunidades de esta zona del sur de Quintana Roo.
La inversión prevista es de aproximadamente nueve millones de pesos, provenientes de recursos federales. El proyecto no contempla un periodo de recuperación de la inversión debido a que, según la documentación presentada, su objetivo es principalmente social y está orientado a beneficiar a las comunidades de la región.
Otro de los proyectos sometidos al procedimiento ambiental es Hazul, un desarrollo habitacional y comercial proyectado en Playa del Carmen y cuya ejecución está planteada en nueve etapas.
La propuesta contempla obras de urbanización para habilitar lotes destinados a vivienda horizontal y vertical, townhouses o casas adosadas, así como espacios comerciales y de uso mixto.
El complejo incluye además un hotel de 280 habitaciones, una playa artificial pública, áreas verdes y superficies donde se conservaría la vegetación en su estado natural.
El predio se encuentra aproximadamente a nueve kilómetros de la ciudad de Playa del Carmen y es adyacente a la carretera federal 307, condición que los promoventes destacan por la conectividad que ofrece hacia los principales destinos de la zona y el Aeropuerto Internacional de Cancún.
Un tercer proyecto corresponde a la puesta en operación de un banco de materiales en las inmediaciones de la colonia La Chiapaneca, en el municipio de Benito Juárez.
De acuerdo con la documentación, el sitio se localiza aproximadamente a 25 kilómetros de Cancún, a la salida de la carretera Cancún-Mérida y a alrededor de 1.5 kilómetros de la colonia Chiapaneca Siglo XXI, dentro del ejido Alfredo V. Bonfil y sus Anexos.
Para este proyecto se contempla un periodo de siete años y dos meses de actividades, considerando la aplicación de programas de mantenimiento preventivo y correctivo durante su funcionamiento.
Las actividades previstas comprenden las etapas de preparación del sitio, operación y posterior abandono del área una vez concluido el periodo establecido para el aprovechamiento.
El cuarto proyecto sometido al procedimiento ambiental consiste en la instalación, anclaje y operación de un muelle flotante prefabricado en Pok-Ta-Pok, dentro del sistema lagunar Nichupté, en Cancún.
La estructura tendría 1.985 metros de ancho por 11.164 metros de largo, con una superficie lagunar de 22.16 metros cuadrados. El predio relacionado con el proyecto cuenta con una superficie total de mil 350.76 metros cuadrados.
El muelle sería fijado mediante anclajes integrados a un murete de concreto armado ubicado dentro de la zona federal marítimo terrestre del sistema lagunar Nichupté.
Su ejecución está dividida en tres etapas. Durante la preparación del sitio se contempla instalar un almacén temporal para herramientas, colocar baños portátiles para los trabajadores y delimitar el espacio donde será construido el murete de concreto.
La segunda fase comprenderá la construcción del murete y el montaje de la estructura flotante, mientras que la tercera corresponderá a la operación y mantenimiento periódico de la infraestructura.
Los cuatro proyectos se encuentran dentro de los procedimientos en materia de impacto ambiental ante la Semarnat, por lo que su presentación no implica por sí misma que las obras hayan recibido autorización ambiental.