
TULUM.- El Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto de Tulum enfrenta una reducción en el movimiento de pasajeros y ajustes en su conectividad aérea, mientras Aeroméxico y Volaris anunciaron la suspensión de operaciones hacia la terminal inaugurada en diciembre de 2023.
Durante agosto pasado, el aeropuerto movilizó 53 mil 527 pasajeros, cifra 36 por ciento inferior a la registrada en el mismo mes de 2025, de acuerdo con datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).
La desaceleración se produce después de que el número de pasajeros atendidos durante 2025 aumentara en apenas 11 mil 200 respecto de 2024. Además, la terminal cumplió un año fuera de las 10 principales del país en captación de turismo internacional.
A este panorama se sumaron las decisiones de dos aerolíneas. Aeroméxico informó sobre una suspensión temporal de sus operaciones después del 30 de septiembre, medida que atribuyó a las condiciones del mercado y a una estrategia para maximizar su red de rutas.
Volaris también anunció que dejará temporalmente de operar vuelos desde y hacia Tulum a partir del 7 de enero de 2027, después de revisar la rentabilidad de sus rutas.
Las dificultades del aeropuerto coinciden con una disminución en algunos indicadores turísticos del destino. Entre enero y julio de este año, Tulum registró una ocupación hotelera de 63.7 por ciento, casi nueve puntos porcentuales menos que durante el mismo periodo del año anterior, según cifras del Sistema de Información Turística de Quintana Roo.
Durante todo 2025, la ocupación hotelera se ubicó en 69.1 por ciento, una disminución de 4.7 puntos porcentuales respecto de 2024.
Entre los factores asociados a la pérdida de competitividad del destino se encuentran los precios de hospedaje, alimentos y transporte, además de las afectaciones ocasionadas por el sargazo y los problemas de inseguridad.
Manuel Valencia, académico de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey y especialista en los sectores aeronáutico y turístico, consideró que el encarecimiento de Tulum ha reducido su atractivo para determinados segmentos de visitantes.
“Tulum se volvió tan caro que para los turistas ya no es un polo atractivo, incluso en temas de violencia, ha dejado de ser un destino seguro”, señaló.
Las inconformidades por los precios también han quedado reflejadas en publicaciones de visitantes en redes sociales, particularmente por el costo de taxis, alimentos y otros servicios turísticos.
El especialista agregó que la ubicación del aeropuerto representa otro desafío para su operación. La terminal se encuentra a casi 40 kilómetros del centro de Tulum y el recorrido en automóvil supera la media hora.
Según testimonios e imágenes difundidas por usuarios, un traslado en taxi entre el aeropuerto y el centro del destino puede alcanzar alrededor de mil 500 pesos.
Valencia consideró que las distancias, las condiciones de la carretera y los costos del transporte terrestre disminuyen el atractivo de la terminal para algunos viajeros.
La reducción de rutas también ha alcanzado la conectividad internacional. De acuerdo con el académico, el número de destinos internacionales atendidos desde Tulum disminuyó a cuatro y las compañías que no consiguieron el volumen esperado de pasajeros difícilmente regresarían durante el próximo año.
El aeropuerto enfrenta además la competencia de Cancún, principal puerta aérea del Caribe mexicano y una terminal que continúa ampliando su infraestructura. Valencia señaló que el crecimiento del Aeropuerto Internacional de Cancún podría incrementar la presión competitiva sobre Tulum.
Ante este escenario, el especialista consideró que el Felipe Carrillo Puerto podría funcionar principalmente como una terminal regional durante los próximos años si no consigue recuperar suficientes operaciones internacionales.
“El aeropuerto de Tulum puede, por lo menos en los siguientes diez años, sólo ser un aeropuerto regional, sin vuelos internacionales”, estimó.
El comportamiento del aeropuerto forma parte de un panorama más amplio para Tulum, donde empresarios y autoridades enfrentan el reto de recuperar visitantes ante la combinación de menores niveles de ocupación, costos elevados, sargazo y ajustes en la conectividad aérea.
Para Valencia, parte del problema se encuentra en el encarecimiento acumulado del destino y en la competencia directa con Cancún por los viajeros de mayor capacidad de gasto.
“Es un hecho que los empresarios de Tulum lo encarecieron como destino. Y a pesar de todo, Tulum no es más atractivo que Cancún para el turista exigente que paga un vuelo”, concluyó.