Ambientalistas buscan proteger Chen Zubul ante obras de la CFE para conectar Playa del Carmen y Cozumel

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PLAYA DEL CARMEN.- Organizaciones ambientalistas y colectivos ciudadanos de Playa del Carmen manifestaron su preocupación por el anuncio del inicio de los trabajos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para instalar una línea de transmisión submarina hacia Cozumel, debido a las posibles afectaciones al predio Chen Zubul, considerado por los activistas como el último reducto natural de la colonia Luis Donaldo Colosio.

La inconformidad surgió después de que la gobernadora Mara Lezama Espinosa anunciara el comienzo de las obras relacionadas con el proyecto eléctrico, que contempla una conexión submarina entre Playa del Carmen y la isla de Cozumel, en la zona de Chankanaab.

Durante una conferencia de prensa, integrantes de la Red por Chen Zubul cuestionaron que representantes del proyecto de la CFE hayan descartado anteriormente la existencia de riqueza biológica en el terreno, cuya superficie supera las 40 hectáreas.

Los activistas sostuvieron que el predio representa uno de los últimos espacios naturales de esa zona urbana y consideraron necesario realizar estudios ambientales independientes antes de permitir intervenciones que puedan modificar sus condiciones.

Jeansi Ramírez explicó que entre enero y febrero de este año personal de la CFE acudió al lugar como parte de los preparativos para ejecutar el proyecto de transmisión eléctrica.

Ante esa situación, vecinos y defensores ambientales reunieron firmas que posteriormente entregaron en las oficinas de los responsables del proyecto, ubicadas en Mérida, Yucatán, con el propósito de solicitar información y expresar su preocupación por las posibles consecuencias de la obra.

Ramírez señaló que, cuando solicitaron los estudios de impacto ambiental, la respuesta que recibieron fue que en el predio no había vida, afirmación que los integrantes del colectivo rechazaron por considerar que no reconocía la importancia ecológica del lugar.

De acuerdo con su testimonio, la intervención pudo detenerse temporalmente en aquella ocasión, pero el reciente anuncio de los trabajos reactivó la preocupación entre los ciudadanos que promueven la conservación de Chen Zubul.

La activista también cuestionó la tecnología que se pretende utilizar en la instalación de la línea de transmisión, tanto en el terreno como en el lecho marino, al considerarla obsoleta. No obstante, durante la exposición no se detallaron las características técnicas que sustentarían ese señalamiento.

Frente a este escenario, la Red por Chen Zubul presentó una iniciativa ciudadana integrada por 10 solicitudes dirigidas a las autoridades, con el propósito de establecer mecanismos para estudiar, reconocer y proteger el predio.

Mónica Chavarría, integrante de la asociación civil Dejando Huella y representante de la iniciativa Oasis Maya, explicó que la propuesta se sustenta en disposiciones nacionales e internacionales relacionadas con la protección ambiental y la participación ciudadana.

Entre los fundamentos mencionó el derecho constitucional a un medio ambiente sano, el Acuerdo de Escazú, la legislación ambiental federal y estatal, la Ley General de Vida Silvestre y la Norma Oficial Mexicana NOM-059 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

También hizo referencia a los instrumentos internacionales de protección de la biodiversidad y los humedales, los compromisos climáticos asumidos por México y la estrategia estatal para el uso sustentable de la biodiversidad.

Chavarría aclaró que la iniciativa no pretende establecer anticipadamente una categoría específica de protección ambiental, sino solicitar que las autoridades competentes determinen, mediante estudios técnicos y jurídicos, cuál sería la figura más adecuada para garantizar la conservación del territorio.

Entre las principales solicitudes se encuentra el reconocimiento formal de la importancia ambiental, social e histórica de Chen Zubul, así como la delimitación de su polígono para evitar intervenciones que pudieran comprometer su integridad.

Los colectivos plantearon la necesidad de establecer medidas que impidan desarrollos, modificaciones del terreno o procesos de comercialización mientras se define su situación jurídica y se determina el mecanismo de protección correspondiente.

También solicitaron fortalecer la coordinación entre dependencias de los tres órdenes de gobierno mediante mesas de trabajo que permitan atender las preocupaciones de la comunidad y dar seguimiento a las decisiones relacionadas con el predio.

Otra de las propuestas consiste en pedir a la Semarnat y a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) que participen en la elaboración y acompañamiento de estudios técnicos integrales e independientes para identificar los ecosistemas y la biodiversidad existentes.

A partir de los resultados, las organizaciones consideran que las autoridades deberán determinar la figura jurídica de conservación que resulte procedente.

Asimismo, propusieron designar una instancia o persona responsable de dar seguimiento institucional a la iniciativa e informar formalmente a los ciudadanos sobre las acciones y resoluciones que se adopten.

En la conferencia también participó Sonia López, representante de la Asociación de Colonos Fundadores de la Colosio, quien recordó la relación histórica entre el asentamiento y el predio Chen Zubul.

La representante vecinal sostuvo que cualquier decisión sobre el territorio debe considerar la memoria de la comunidad y la participación de quienes durante décadas han intervenido en la defensa de ese espacio.

Además, planteó la importancia de distinguir jurídicamente entre los derechos de propiedad, los bienes nacionales y el acceso público a las playas, para evitar que las decisiones sobre el terreno desconozcan las disposiciones aplicables a cada caso.

Por su parte, Rodrigo Garcídueñas, integrante de Pulmón Verde, destacó que desde hace más de una década ciudadanos y organizaciones han desarrollado actividades para preservar y documentar las condiciones de Chen Zubul.

Entre esas acciones mencionó labores de vigilancia, limpieza, reforestación, prevención del vandalismo y participación comunitaria, realizadas con el objetivo de mantener el espacio y evitar su deterioro.

José Urbina, del colectivo Sélvame del Tren, expresó una postura crítica sobre las transformaciones que ha experimentado la franja costera de Playa del Carmen debido a la construcción de infraestructura turística y otras obras.

Consideró que la falta de una respuesta ciudadana más firme permitió el desarrollo de proyectos que, desde su perspectiva, contribuyeron a modificar las características naturales del destino.

Como ejemplo mencionó el muelle ubicado a la altura de la avenida Constituyentes, operado por la empresa Ultramar, y lamentó la pérdida de espacios que anteriormente distinguían a Playa del Carmen por su riqueza biológica y sus extensas playas de arena blanca.

Los integrantes de la Red por Chen Zubul insistieron en que su iniciativa no busca confrontar directamente a empresas, autoridades o particulares, sino promover un procedimiento de evaluación ambiental y jurídica que permita tomar decisiones con información suficiente.

Subrayaron que la protección del predio debe sustentarse en evidencia científica, disposiciones legales y mecanismos de participación ciudadana, antes de definir cualquier intervención que pueda afectar sus condiciones naturales.

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