
LA HABANA.- El gobierno de Cuba confirmó la visita a La Habana de una delegación encabezada por el director de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), John Ratcliffe, en un encuentro considerado inédito dentro de la relación bilateral entre ambos países.
De acuerdo con un comunicado oficial difundido por el gobierno cubano, la visita se realizó a petición de Washington y fue autorizada por la dirigencia de la isla. Durante la reunión participaron autoridades del Ministerio del Interior y mandos de inteligencia cubanos.
La administración cubana aseguró que, durante los intercambios, se expusieron elementos con los que buscó demostrar que Cuba “no constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos” y rechazó las acusaciones que mantienen a la isla dentro de la lista estadounidense de países patrocinadores del terrorismo.
Además, ambas delegaciones manifestaron interés en ampliar la cooperación bilateral en temas de seguridad, inteligencia y aplicación de la ley, con el objetivo de fortalecer mecanismos conjuntos en materia regional e internacional.
Según versiones difundidas por medios estadounidenses, Ratcliffe transmitió un mensaje del presidente Donald Trump en el que expresó disposición para abordar asuntos económicos y de seguridad con Cuba, aunque condicionado a que el gobierno cubano impulse “cambios fundamentales”.
La visita del director de la CIA ocurre en un contexto marcado por tensiones diplomáticas, sanciones económicas y una severa crisis energética en la isla. Actualmente, Cuba enfrenta problemas críticos de abastecimiento de combustible y prolongados apagones en distintas regiones del país.
El gobierno cubano también reiteró que la situación humanitaria podría aliviarse con el levantamiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos desde hace más de seis décadas.
Previo a conocerse la visita, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel aseguró que Cuba no pondría obstáculos para recibir ayuda humanitaria anunciada por Washington, incluida asistencia relacionada con combustibles, alimentos y medicinas.
La reunión también se produce mientras sectores políticos conservadores en Estados Unidos mantienen presión contra el gobierno cubano y promueven nuevas investigaciones y sanciones contra integrantes del régimen encabezado históricamente por la familia Castro.