El vandalismo educativo

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Signos

Claudia Sheinbaum afirmó que quienes cometen destrozos en las últimas protestas callejeras de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la CNTE, están haciéndole el juego a la ultraderecha.

No dice que le están haciendo daño a mucha gente sino sólo a la izquierda, la progresista y soberana, la que sintetiza al ‘pueblo’, el representado por ella.

Tampoco dice que si hay pruebas, como tanto alega que debe ser para que se haga justicia, pues que se procese a los vándalos magisteriales o a los violentos agitadores para que paguen por sus delitos.

Y menos ha de reconocer que la justicia palabrera sólo garantiza impunidad y más delito.

¿Por qué en lugar de denunciar a ciegas un ideologismo confrontacionista no impone el control presidencial para evitar el delito de vandalismo que denuncia?

¿Por qué no hace que se castigue a la delincuencia provocadora?

¿Por qué no depura el Magisterio y saca de la indigencia la calidad educativa nacional, que exhibe a México en el mundo?

¿Por qué no para de querer resolver las encrucijadas del país y de su Gobierno con panfletos y consignas repetitivas y vacías, defendiendo a las izquierdas celestiales de las condenables derechas del infierno?

¿Por qué no deja de estigmatizar y se dedica a gobernar, en lugar de acabar dándole la razón a Donald Trump sobre cómo empiezan y terminan las izquierdas que no paran de hablar y no sirven para otra cosa que para eso?

SM

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