
XALAPA.- Con 86 millones 920 mil 909 pesos del presupuesto federal de salud de 2025, el Gobierno de Veracruz pagó nóminas de 2024 sin acreditar que tenía autorización para hacerlo. El gasto concentró más del 99 por ciento del presunto daño patrimonial de 87 millones 419 mil 439 pesos que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó en la administración de Rocío Nahle.
En el informe de la auditoría 2118 de la Cuenta Pública 2025, la ASF emitió un dictamen negativo y señaló que los Servicios de Salud de Veracruz (Sesver) utilizaron recursos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA) para cubrir pagos del ejercicio anterior sin presentar las autorizaciones legales y presupuestarias ni la documentación que justificara el uso del dinero.
La ASF calificó el control interno de los Sesver con 65.4 puntos de 100. El organismo fiscalizador encontró que la dependencia dejó sin atender recomendaciones de la Cuenta Pública 2024 y mantuvo cuentas bancarias en las que mezcló recursos de distintos orígenes. También detectó transferencias cuyo destino no pudo verificar.
Al pago de nóminas se sumaron 266 mil 530 pesos por diferencias sin aclarar en servicios personales del Programa U013 y 232 mil pesos de recursos no devengados que no se devolvieron a tiempo a la Tesorería de la Federación.
Por separado, el informe registró una diferencia contable sin conciliar de más de 345 millones de pesos en medicamentos e insumos en especie entre el estado y el IMSS-Bienestar. Esa cifra no forma parte del presunto daño patrimonial de 87.4 millones de pesos.
El Órgano Interno de Control abrió nueve expedientes para determinar si existen responsabilidades administrativas. El Gobierno de Veracruz todavía está dentro del plazo legal para aclarar el destino de los recursos observados.