
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó una iniciativa de reforma constitucional para establecer que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán contar exclusivamente con la nacionalidad mexicana y renunciar a cualquier otra ciudadanía antes de solicitar su registro como candidatos.
La propuesta, denominada “Renuncia a la Doble Nacionalidad para Presidencia y Gubernaturas”, será enviada al Congreso de la Unión para su análisis durante el periodo ordinario de sesiones que comenzará el próximo 1 de septiembre.
Sheinbaum sostuvo que la medida busca garantizar que quienes pretendan ocupar los principales cargos ejecutivos del país coloquen los intereses nacionales por encima de cualquier otro vínculo derivado de una ciudadanía extranjera.
“Una vez que se inscriban para los cargos deben renunciar a otra ciudadanía si es que la tienen para garantizar que el interés de la Nación está por encima de cualquier interés personal”, afirmó.
La consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, explicó que la iniciativa contempla modificaciones constitucionales a los requisitos establecidos para ocupar la Presidencia de la República.
De acuerdo con la propuesta, las personas que cuenten con una segunda nacionalidad deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatas. Además, deberán ser mexicanas por nacimiento, encontrarse en pleno goce de sus derechos, haber residido en el país durante al menos 20 años y ser hijas de padre o madre mexicanos.
La iniciativa también establece que quien llegue a la Presidencia no podrá adquirir ni solicitar otra nacionalidad durante el ejercicio del cargo, ni invocar ante autoridades extranjeras una ciudadanía distinta a la mexicana.
La restricción incluiría el uso de pasaportes o documentos de identidad expedidos por otro Estado, el ejercicio de derechos políticos inherentes a una ciudadanía extranjera y la posibilidad de acogerse a la protección diplomática de otro país.
El incumplimiento de estas disposiciones quedaría sujeto a las responsabilidades previstas en el Título Cuarto de la Constitución.
Los mismos requisitos se extenderían a quienes aspiren a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, mediante modificaciones a los artículos constitucionales correspondientes.
De aprobarse la reforma, los aspirantes a esos cargos tendrían que acreditar que únicamente poseen la nacionalidad mexicana o, en caso de haber contado con otra, demostrar que renunciaron a ella antes de solicitar su registro electoral.
El Gobierno federal también propondrá modificaciones a la Ley de Nacionalidad para establecer los procedimientos mediante los cuales una persona con doble nacionalidad podrá formalizar su renuncia ante las autoridades correspondientes.
La iniciativa deberá ser analizada y discutida por el Congreso de la Unión y, al tratarse de modificaciones constitucionales, requerirá cumplir con el procedimiento establecido para este tipo de reformas antes de entrar en vigor.