
CIUDAD DE MÉXICO.- El Servicio de Administración Tributaria (SAT) detectó a 54 mil empresas que han declarado pérdidas fiscales durante cinco años consecutivos, mientras otras 129 mil acumulan resultados negativos en sus últimos tres ejercicios, por lo que el Gobierno federal plantea reforzar los controles sobre estas operaciones a partir de 2027.
Antonio Martínez Dagnino, jefe del SAT, informó que entre los casos identificados existen compañías cuyos ingresos han aumentado, pero que continúan declarando pérdidas fiscales durante varios años, situación que será objeto de mayor vigilancia.
Durante la presentación de las medidas fiscales incluidas en el paquete económico para 2027, el funcionario señaló que algunas empresas recurren a distintos mecanismos para disminuir el pago de contribuciones.
Ante esta situación, el proyecto de Ley de Ingresos contempla nuevos controles relacionados con deducciones y pérdidas fiscales, con el propósito de detectar operaciones utilizadas para reducir artificialmente la base sobre la que se pagan impuestos.
Martínez Dagnino informó además que, entre octubre de 2024 y agosto de 2026, más de 3 mil empresas identificadas por el SAT como factureras fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación.
En ese mismo periodo fueron bloqueadas más de 38 mil compañías relacionadas con operaciones que la autoridad fiscal calificó como ficticias y se realizaron cerca de 2 mil auditorías vinculadas con estos esquemas.
El SAT también detectó que algunas de las empresas que pagan menos Impuesto Sobre la Renta (ISR) o reportan pérdidas fiscales incorporan facturas presuntamente falsas que pueden representar hasta 10 por ciento de sus gastos.
“Se ha detectado que las empresas que menos impuestos sobre la renta pagan o que determinan pérdida fiscal usan facturas presuntamente falsas hasta por el 10% de sus gastos para evadir el pago de los impuestos”, señaló Martínez Dagnino.
El funcionario aseguró que la estrategia de fiscalización ha permitido elevar los ingresos tributarios sin incrementar las tasas de los impuestos existentes ni crear nuevos gravámenes.
De acuerdo con las estimaciones presentadas, la recaudación tributaria cerraría 2026 en un nivel equivalente a 15.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), que, según el SAT, sería el porcentaje más alto registrado en el país.
Entre 2019 y 2026, añadió, los ingresos tributarios aumentaron en más de 2.7 billones de pesos, frente a un incremento de 1.5 billones registrado entre 2013 y 2018, periodo en el que se realizó una reforma fiscal.
Martínez Dagnino atribuyó este crecimiento principalmente a las acciones de fiscalización, combate a la evasión y mayor eficiencia administrativa.
Para 2027, el SAT también plantea fortalecer las medidas contra el uso de facturas falsas y la evasión del ISR, además de establecer mayores controles sobre el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a gasolinas y diésel.
En materia de combustibles, la propuesta busca mejorar la trazabilidad de la gasolina y el diésel mediante el seguimiento de toda la cadena de suministro, desde su origen hasta su venta al consumidor, como parte de las acciones contra el contrabando y la evasión fiscal.
Para diseñar estos mecanismos se tomaron como referencia prácticas utilizadas en Estados Unidos y la Unión Europea, además de recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El paquete contempla asimismo mantener el programa de regularización fiscal y aplicar medidas de simplificación para micro y pequeñas empresas.
Con estas modificaciones, el Gobierno federal pretende aumentar los ingresos mediante una mayor fiscalización y combate a la evasión, sin recurrir a la creación de nuevos impuestos dentro de su propuesta para 2027.