
Por Francisco Hernández
TULUM.- Tras la desastrosa e incompetente administración que ha encabezado en Tulum, cargándola de deudas y afectando el patrimonio municipal, el gobierno de Diego Castañón Trejo pretende terminar elevando el costo del Impuesto Predial a las familias y empresas de Tulum.
Para eso, la Dirección de Catastro del ayuntamiento, encabezada por Rubén Raziel Ek Cruz, inició los trabajos técnicos y las consultas para cumplir los requisitos formales de la iniciativa para modificar las Tablas de Valores Unitarios del Suelo y Construcciones para el 2027.
Aunque se tiene la obligación de realizar consultas ciudadanas, estas excluyen a los colonos y la primera se redujo a citar a unos pocos empresarios, hoteleros, ingenieros y arquitectos, dejando fuera a la mayoría de los contribuyentes que serán afectados.
Según lo dicho por el director de Catastro en esa primera consulta, realizada el jueves, el objetivo de la modificación de los valores catastrales es “ajustar los cobros a la realidad económica actual de Tulum para asegurar una recaudación justa, lo que permitirá destinar más recursos a mejores servicios públicos e infraestructura en las colonias”.
Todo ese formulismo significa que los valores catastrales tendrán aumento, por lo que el efecto directo será elevar el Impuesto Predial a los contribuyentes.
Con esta acción, Diego Castañón dejará un alza de impuestos a los tulumnenses como regalo de despedida de su incompetente gestión, en medio de la crisis turística que padece el municipio.
La intención anunciada por el gobierno de Tulum ha comenzado a generar las primeras expresiones de inconformidad entre la ciudadanía, que en contacto con Diario Cambio 22 criticaron que, cuando el Pueblo Mágico enfrenta una de las crisis económicas más complicadas de los últimos años, la prioridad del alcalde Diego Castañón no es reactivar la economía, sino encontrar nuevas formas de exprimir recursos a los ciudadanos.
Reprochan que el turismo ha disminuido, el sargazo afecta las playas, decenas de negocios han cerrado por la falta de clientes, el sector de la construcción y el mercado inmobiliario atraviesan una fuerte desaceleración, y emprender se ha convertido en un verdadero viacrucis por el alto costo de permisos, licencias y trámites, pero aun así a Diego Castañón sólo le interesa aumentar la carga fiscal de los tulumnenses.
Por eso, señalan que, mientras el turismo va en declive y la economía se estanca, no habrá respuestas del gobierno de Diego Castañón ni medidas para recuperar el atractivo para los visitantes, sino sólo generará asfixia a quienes sostienen la economía con su trabajo, sus empresas y el pago puntual de sus contribuciones.
Por lo mismo, pidieron que no les cargue más cobros, pues no es tiempo de aumentar impuestos como el predial a las familias, a los pequeños empresarios ni a los propietarios.
En cambio, demandan que el gobierno municipal impulse la recuperación económica, porque Tulum necesita ahora incentivos para crecer, no más cargas para quienes ya están resistiendo.