
CHETUMAL.- Productores cañeros del ingenio San Rafael de Pucté, en el sur de Quintana Roo, tomaron las bodegas de la fábrica como parte de una movilización nacional realizada de manera simultánea en los 45 ingenios azucareros del país.
La protesta busca presionar a la industria azucarera y a las autoridades federales para que se implementen acciones que permitan mejorar el precio del azúcar y reducir las afectaciones económicas que enfrenta el sector.
Entre las principales demandas, los productores solicitaron retirar del mercado nacional los excedentes de azúcar y destinarlos al mercado internacional, con el objetivo de disminuir la sobreoferta interna y favorecer una recuperación en el precio del endulzante.
Los cañeros señalaron que la caída en el valor del azúcar ha golpeado severamente la rentabilidad de la actividad, en medio del incremento de costos de producción, insumos agrícolas y menores ingresos por tonelada de caña entregada a los ingenios.
Representantes del sector afirmaron que la toma de bodegas se realizó de manera pacífica y coordinada a nivel nacional, como medida de presión para exigir soluciones inmediatas a una problemática que afecta a miles de familias dedicadas a la agroindustria azucarera.
Indicaron que la saturación del mercado nacional ha provocado una disminución considerable en el precio del azúcar, situación que impacta directamente en las liquidaciones finales que reciben los productores.
En el sur de Quintana Roo, advirtieron que la actividad cañera es uno de los principales motores económicos de la región, por lo que una caída sostenida en los precios afecta no solo a los agricultores, sino también a trabajadores del campo, transportistas, comerciantes y familias que dependen de esta cadena productiva.
Los manifestantes insistieron en que la exportación de excedentes ayudaría a estabilizar el mercado, recuperar mejores condiciones de comercialización y evitar mayores pérdidas económicas para el sector.
Asimismo, señalaron que la movilización nacional representa un mensaje de unidad entre las organizaciones cañeras del país frente a una crisis que atribuyen a la sobreproducción y a la falta de mecanismos eficaces para regular el mercado azucarero.
Los productores advirtieron que mantendrán las acciones de presión hasta obtener respuestas concretas por parte de la industria y del Gobierno de México.