
CHETUMAL.- El organismo operador de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) en Othón P. Blanco se encuentra en el centro de una controversia luego de que su gerente, Abel Darío Oxté Medina, emitiera una circular para retirar a dos gatitas comunitarias que desde hace varios años habitan en las oficinas del cárcamo ubicado en la intersección de Independencia e Insurgentes, en Chetumal.
Personal de la dependencia manifestó su desacuerdo con la decisión, al señalar que las felinas —una de color negro llamada Cecilia y otra atigrada, madre e hija— no afectan el desempeño laboral. Aseguran que tienen entre cuatro y cinco años, están esterilizadas y no han provocado inconvenientes dentro del inmueble.
La determinación quedó plasmada en la Circular No. Capa-G-443-2026, con fecha del 19 de febrero de 2026, donde se prohíbe estrictamente la permanencia de animales en oficinas y áreas de trabajo. El documento justifica la medida al advertir posibles riesgos sanitarios derivados de heces, orina o la presencia de parásitos.
Asimismo, el oficio advierte que quien incumpla la disposición podría hacerse acreedor a sanciones administrativas, al fundamentarse en la Ley Federal del Trabajo y en la Ley de los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Quintana Roo.
Sin embargo, empleados consideran que la instrucción responde a diferencias internas más que a una problemática real de salud. Una trabajadora comentó que fue señalada por alimentar a las gatas, aunque subrayó que se trata de animales comunitarios y que no existen reportes formales de quejas en su contra.
El caso ya comenzó a circular en redes sociales, donde ciudadanos han solicitado apoyo para brindarles un hogar seguro. Además, trabajadores señalaron que el edificio presenta otras deficiencias, como humedad, presencia de hormigas, polvo acumulado y luminarias descompuestas, las cuales —afirman— representan mayores riesgos que la presencia de las felinas.
Hasta ahora, la CAPA no ha informado si reconsiderará la aplicación de la circular.