
MADRID.- Al menos 68 personas murieron tras el choque de dos trenes de alta velocidad este miércoles en Toledo, al sur de Madrid, según fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha. Los servicios de emergencia continuaban buscando víctimas entre los vagones, mientras las autoridades investigaban una posible autorización irregular para reanudar la circulación después de una falla de seguridad.
El presidente regional, Emiliano García-Page, advirtió que los rescatistas todavía no habían podido “alcanzar la profundidad de los vagones”. Aunque el primer balance mencionó más de 60 heridos, posteriormente detalló al menos 30 clasificados en nivel verde, sin riesgo vital; 53 en amarillo, en condición urgente pero estable, y 15 en rojo.
La ministra de Sanidad, Mónica García, anticipó en declaraciones a Televisión Española que sería “una tragedia importante”.
Entre los pasajeros se encontraba Fátima Báñez, exministra de Trabajo durante el gobierno de Mariano Rajoy, informaron la patronal española y el gobierno andaluz. El Diario de Sevilla reportó su fallecimiento.
Según fuentes de emergencias citadas por EFE, el AVE 2080, que viajaba de Madrid a Sevilla, impactó contra el Iryo 6076 que circulaba por delante. Los últimos dos vagones del Iryo descarrilaron y cayeron por un terraplén. En uno de los convoyes viajaban 397 pasajeros y en el otro 147, incluido un bebé.
El accidente ocurrió en el punto kilométrico 118, en la zona comprendida entre Mora, Orgaz y Urda. Los primeros reportes situaron el choque alrededor de las 8:54 horas locales, mientras que la información posterior del Ministerio de Transportes lo ubicó a las 8:53.
Fuentes de esa dependencia señalaron a Europa Press que el sistema de seguridad LZB falló a las 8:32 horas, lo que obligó a detener seis trenes en un tramo de 90 kilómetros.
Ocho minutos después, según esa versión, el centro de control de Adif en Atocha autorizó recuperar la circulación normal, pese a que la normativa únicamente permitía avanzar con marcha a la vista, a 40 kilómetros por hora. El AVE habría alcanzado los 200 kilómetros por hora antes de la colisión.
El País informó que fuentes gubernamentales trabajaban con la hipótesis de un error humano asociado con la falla de señalización. Rafael Escudero, secretario general del Sindicato Ferroviario, señaló que la línea requiere atención prioritaria.
José María Goicolea Ruigómez, vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos, también planteó un posible fallo humano. Explicó que el sistema automático debe detener el tren al detectar otro convoy o un obstáculo.
Consideró que una avería del LZB y la operación en modo manual mediante ASFA podrían explicar el percance, aunque aclaró que sus apreciaciones eran “elucubraciones”.
Renfe anunció la interrupción del servicio entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía. Castilla-La Mancha activó su Plan Territorial de Emergencia.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, suspendió su agenda y comunicó que mantenía contacto con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y con García-Page. Expresó solidaridad con las víctimas y sus familias. El rey Felipe VI también canceló sus actividades y lamentó el accidente.
El líder del Partido Popular y candidato a la presidencia, Alberto Núñez Feijóo, interrumpió su campaña y regresó a Madrid desde Barcelona. En contraste, Santiago Abascal, dirigente de Vox, rechazó suspender sus actos y afirmó en Santander que algunos pretendían convertir a los políticos en “plañideras en los funerales”. Durante el encuentro se escucharon insultos contra Sánchez.ferroviarios y un canal de atención consular para la comunidad mexicana.