
BACALAR.- Ante el severo impacto económico y social que representan los persistentes fallos en el suministro de energía eléctrica, habitantes y productores de diversas comunidades rurales del municipio de Bacalar anunciaron una huelga de pagos indefinida en contra de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), como una medida de presión extrema para exigir una solución definitiva a los recurrentes apagones que azotan la región de la Vía Corta.
Otorgaron 90 días de plazo para que la paraestatal cumpla sus compromisos.
La determinación fue tomada de manera consensuada por los comités comunitarios, comisariados ejidales y delegados de la zona, quienes manifestaron su hartazgo ante la falta de respuestas y compromisos claros por parte de la empresa productiva del Estado. Los inconformes señalaron que, lejos de mejorar, las fallas en el tendido eléctrico se han agudizado de forma alarmante durante las últimas semanas, coincidiendo con la intensa ola de calor que eleva la demanda del servicio.
De acuerdo con los representantes ejidales, la suspensión de los pagos de los recibos de luz se mantendrá firme hasta que las altas autoridades de la CFE envíen cuadrillas especializadas a realizar un mantenimiento integral de las líneas de alta tensión, el reemplazo de transformadores obsoletos y el desmoche necesario de la vegetación que colisiona con el cableado en los tramos rurales.
Los manifestantes detallaron que los cortes de energía —que en ocasiones se prolongan por más de 48 horas continuas— no solo los dejan a oscuras y vulnerables a las altas temperaturas del verano, sino que han detonado severas pérdidas colaterales. Entre los daños más severos se encuentra el desabasto colateral de agua potable debido a la inactividad de las bombas de los pozos, la descomposición de alimentos de la canasta básica y la pérdida total de aparatos electrodomésticos y sistemas de refrigeración en las tiendas de abarrotes locales.
Asimismo, el sector ganadero y los productores del campo de la zona señalaron que la falta de corriente eléctrica paraliza sus sistemas de riego y los centros de acopio lechero, lo que compromete el sustento de cientos de familias que dependen directamente de las actividades del sector primario en el sur de Quintana Roo.
Ante el amago de la huelga civil, los pobladores advirtieron que no permitirán el ingreso de los trabajadores del organismo federal para realizar cortes masivos o el retiro de medidores en los domicilios comunitarios, advirtiendo que, si la CFE opta por la confrontación o ignora este llamado, radicalizarán sus acciones de protesta mediante el bloqueo por tiempo indeterminado de la Carretera Federal 186 que conecta a la capital del estado con el centro del país.