
CANCÚN.- La presencia de sargazo continúa afectando el litoral de Quintana Roo, con 25 playas que registran acumulaciones excesivas y otras 37 con niveles abundantes, de acuerdo con la actualización del semáforo de monitoreo de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA), correspondiente al 9 de octubre.
El reporte identifica 62 puntos costeros con concentraciones elevadas de la macroalga, distribuidos entre la zona norte y la zona sur del estado, aunque las condiciones más críticas se presentan proporcionalmente en el sur, donde prácticamente todas las playas monitoreadas muestran acumulaciones abundantes o excesivas.
La dependencia estatal mantiene bajo observación 140 puntos del litoral quintanarroense, de los cuales 100 corresponden a la región norte y 40 a la sur.
En el balance general, 25 playas aparecen clasificadas en color rojo, que representa presencia excesiva de sargazo, mientras que 37 se encuentran en amarillo, correspondiente a acumulaciones abundantes.
Otros 28 puntos registran niveles moderados, 45 presentan baja presencia de la macroalga y únicamente cinco se reportan libres de sargazo.
La distribución muestra diferencias importantes entre ambas regiones, particularmente por la concentración de playas afectadas en la parte sur del estado.
En la zona norte, el monitoreo identifica 18 playas con acumulaciones excesivas, siete con presencia abundante, 28 con niveles moderados, 44 con baja presencia y tres sin sargazo.
Aunque en esta región predominan los sitios con condiciones bajas o moderadas, existen diversos tramos costeros donde la acumulación de la macroalga continúa siendo considerable.
Entre los puntos clasificados con niveles excesivos figuran Playa Xhanan, El Castillo, Mezcalitos, Chemuyil y Chen Río, además de otros sectores del corredor turístico de la Riviera Maya y las costas de Tulum.
En contraste, las playas monitoreadas en Cancún y Puerto Morelos presentan condiciones variables, con registros que van principalmente de niveles moderados a bajos, de acuerdo con el mapa difundido por la SEMA.
La situación resulta más extendida en la zona sur, donde 37 de los 40 puntos monitoreados presentan acumulaciones abundantes o excesivas, equivalentes al 92.5 por ciento de los sitios incluidos en el reporte regional.
De ese total, siete playas aparecen en color rojo y 30 en amarillo, mientras que solamente una registra baja presencia de sargazo y dos se encuentran libres de la macroalga.
Ninguno de los puntos monitoreados en el sur fue clasificado con nivel moderado, lo que refleja una marcada concentración de sitios con acumulaciones elevadas.
Entre las playas identificadas con presencia excesiva se encuentran Río Huach, Casa del Sol, Playa Sonrisa, Xcalak, Canal de Zaragoza y Bacalar Chico.
Asimismo, diversos sectores de Mahahual y de la franja costera aledaña aparecen clasificados en amarillo, correspondiente a niveles abundantes de sargazo.
Esta distribución coloca a la región sur como la de mayor afectación proporcional, a pesar de contar con menos puntos de monitoreo que la zona norte.
Mientras que en el norte 25 de las 100 playas registran acumulaciones abundantes o excesivas, en el sur esa condición se presenta en 37 de los 40 sitios evaluados.
La diferencia también se observa en las playas con baja presencia de la macroalga, pues en la región norte se contabilizan 44 puntos en esa categoría, frente a solamente uno en el sur.
El reporte ambiental incluye información sobre las condiciones meteorológicas en ambas regiones, con temperaturas estimadas de entre 24 y 31 grados Celsius.
Para la zona norte se reporta oleaje de aproximadamente dos metros de altura y vientos de entre 25 y 35 kilómetros por hora.
En el sur, las condiciones previstas contemplan oleaje de 1.8 metros y velocidades del viento de entre 30 y 40 kilómetros por hora.
Estas variables forman parte del seguimiento de las condiciones costeras, debido a que los vientos y el oleaje pueden influir en el desplazamiento y la llegada del sargazo hacia las playas.
El semáforo de la SEMA permite identificar las diferencias en la concentración de la macroalga a lo largo del litoral, aunque las condiciones pueden cambiar conforme se modifican los factores meteorológicos y marinos.