
CHETUMAL.- Con un despliegue de aproximadamente 700 elementos del Ejército Mexicano, Fuerza Aérea y Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) presentó en Quintana Roo los recursos humanos y materiales que estarán disponibles para atender a la población durante la temporada de lluvias y huracanes 2026 mediante la aplicación del Plan DN-III-E.
Durante la presentación, el comandante del Séptimo Regimiento de Caballería de la 34 Zona Militar, J. Alfredo Salazar Benítez, explicó que este protocolo constituye el principal instrumento operativo de la Sedena para brindar apoyo a la ciudadanía en situaciones de emergencia, desastres naturales o contingencias de gran magnitud.
El mando militar recordó que el Plan DN-III-E fue implementado por primera vez en octubre de 1966, tras el impacto del huracán Inés en territorio nacional, y desde entonces ha sido utilizado para salvaguardar la integridad de la población, proteger bienes materiales y contribuir a la recuperación de las zonas afectadas.
Ante el inicio de la temporada de ciclones tropicales, las fuerzas federales permanecerán en estado de alerta para activar las fases de prevención, auxilio y recuperación cuando las condiciones lo requieran.
Para ello, se cuenta con unidades especializadas integradas por pelotones de información, equipos de búsqueda, rescate y evacuación, grupos de apoyo logístico, personal para la administración de albergues temporales, células de comunicaciones y elementos encargados de garantizar la seguridad durante las operaciones de asistencia.
Salazar Benítez destacó que la experiencia acumulada por las fuerzas armadas en la atención de fenómenos hidrometeorológicos ha fortalecido la confianza de la ciudadanía en su capacidad de respuesta ante contingencias, especialmente en una entidad expuesta cada año al riesgo de tormentas tropicales y huracanes.
Las autoridades militares reiteraron que mantendrán una coordinación permanente con los distintos niveles de gobierno para actuar de manera oportuna en caso de que algún fenómeno meteorológico represente un riesgo para la población quintanarroense.