
WASHINGTON.- La Casa Blanca prepara una estrategia para que Donald Trump mantenga sus prioridades mediante facultades ejecutivas si los demócratas recuperan el control del Congreso en las elecciones de noviembre, de acuerdo con información de Reuters.
Desde abril, el subjefe de gabinete Stephen Miller y el director de la Oficina de Gestión y Presupuesto, Russell Vought, trabajan con el equipo jurídico presidencial para identificar decisiones que puedan aplicarse sin aprobar nuevas leyes.
Las propuestas abarcan inmigración, aranceles, vivienda y gasto federal. También incluyen una revisión de los límites de la autoridad presidencial y de los argumentos para defender las medidas ante posibles impugnaciones judiciales.
Entre las opciones figuran nuevos aranceles a las importaciones de minerales críticos y turbinas eólicas, así como restricciones adicionales para determinados visados de estudiantes internacionales y trabajadores extranjeros temporales.
La administración también estudia acciones para reducir los costos de vivienda y construcción, cuyo encarecimiento representa un desafío económico para los hogares estadounidenses. Las agencias federales entregaron propuestas y análisis sobre su viabilidad sin cambios legislativos.
Según un funcionario citado por Reuters, el asesor jurídico de la Casa Blanca, Will Scharf, y su equipo examinan qué puede hacer Trump por cuenta propia, hasta dónde llegan sus atribuciones y cómo sostener sus decisiones ante los tribunales. El presidente ya fue informado de los preparativos y participa en las discusiones.
El trabajo se desarrolla mientras Trump realiza mítines para respaldar a candidatos republicanos y sus asesores contemplan en privado un escenario legislativo distinto para 2027.
Los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro escaños en cada cámara para revertir las mayorías republicanas, actualmente de 218 frente a 214 en la Cámara de Representantes y de 53 frente a 47 en el Senado.
Las encuestas citadas por Reuters les otorgan posibilidades favorables de recuperar la Cámara de Representantes, mientras que la competencia por el Senado permanece demasiado cerrada para anticipar un resultado.
La portavoz de la Casa Blanca, Lauren Bis, rechazó que los preparativos impliquen anticipar una derrota. Afirmó que la administración y los republicanos continuarán protegiendo las fronteras, restableciendo la ley y el orden y buscando mejoras económicas para los trabajadores estadounidenses.