
BAJA CALIFORNIA SUR.- El huracán “Polo” dejó saldo blanco durante su paso por Baja California Sur, luego de tocar tierra como categoría 2 durante la medianoche de este martes en las inmediaciones de Las Barrancas, municipio de Comondú, informó Laura Velázquez Alzúa, coordinadora nacional de Protección Civil.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el ciclón ingresó a territorio mexicano con vientos máximos sostenidos de 175 kilómetros por hora y rachas que alcanzaron los 205 kilómetros por hora.
Durante un enlace con la conferencia presidencial, Velázquez Alzúa informó que hasta las primeras horas de este martes no se tenían reportes de personas fallecidas ni de daños mayores ocasionados por el fenómeno.
Las principales afectaciones identificadas hasta ese momento en Comondú consistían en anegaciones a nivel de banqueta, escurrimientos, encharcamientos y caída de árboles y ramas.
La funcionaria indicó que los servicios de energía eléctrica y agua potable continuaban operando en Comondú, Mulegé y Loreto, municipios que permanecieron bajo vigilancia durante el paso del ciclón.
Parte de la población comenzó a resguardarse desde la tarde del lunes ante la proximidad del huracán. Algunas personas permanecieron en sus viviendas, mientras otras acudieron a los refugios temporales habilitados por las autoridades.
Protección Civil realizará recorridos por las comunidades afectadas para evaluar con mayor precisión los daños materiales y detectar posibles afectaciones que no hubieran sido reportadas durante las primeras horas posteriores al impacto.
Después de atravesar Baja California Sur, “Polo” continuó desplazándose hacia el noreste con dirección al Golfo de California y Sonora, donde las autoridades reforzaron las medidas preventivas ante la trayectoria prevista del sistema.
Los pronósticos contemplaban la posibilidad de que el ciclón se aproximara a la zona de Guaymas como huracán categoría 1, por lo que se mantuvo comunicación con las comunidades potencialmente expuestas.
El sistema continuaba representando riesgo por lluvias intensas, fuertes vientos y oleaje elevado en diferentes zonas del noroeste del país, mientras las autoridades mantenían el seguimiento de su evolución y trayectoria.
Velázquez Alzúa informó además que la tormenta tropical “Rachel” continuaba su desplazamiento paralelo a las costas mexicanas hacia el océano Pacífico y permanecía bajo vigilancia.