
CIUDAD DE MÉXICO.- El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, rechazó respaldar la iniciativa del PAN que propone penas de entre 80 y 140 años de prisión para servidores públicos vinculados con el crimen organizado, al considerar que aumentar los castigos no necesariamente disminuye la incidencia delictiva.
“Yo no soy draconiano”, respondió Monreal al ser cuestionado sobre la propuesta presentada por Acción Nacional, que también plantea multas de hasta 24 mil días y establecer que este tipo de delitos sean imprescriptibles.
El legislador recurrió a la figura de Dracón, jurista de la antigua Grecia conocido por la severidad de sus leyes, para argumentar que históricamente el endurecimiento de las penas no ha sido suficiente para reducir los delitos.
“Desde la antigüedad se demostró que no bastaba poner penas más severas, incluso la pena de muerte, la mutilación, para tratar de disminuir el delito. Se demostró desde la antigüedad que no funciona”, afirmó.
Monreal reconoció el derecho del PAN a presentar la iniciativa y buscar los votos necesarios para aprobarla, pero adelantó que Morena no acompañaría el planteamiento en sus términos actuales.
“Subir que de 80, alguna cantidad así de años, 80, 140 años, yo no estoy convencido de eso. No soy draconiano”, insistió.
El coordinador morenista consideró además que una eventual negociación sobre la duración de las condenas sería complicada y reiteró que su bancada no respaldaría las penas propuestas.
“Si ellos estuvieran dispuestos a negociar esa pena… creo que esa no sería fácil negociarla. Nosotros no la acompañaríamos”, señaló.
La iniciativa panista busca reformar el Código Penal Federal y la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada para incrementar las sanciones contra servidores públicos que colaboren con organizaciones criminales.
El coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, Elías Lixa Abimerhi, defendió el planteamiento y sostuvo que los funcionarios involucrados con grupos criminales deberían enfrentar sanciones que les impidan recuperar su libertad.
“Si de verdad Morena y el gobierno no quieren proteger a los narcopolíticos, pongamos sanciones claras que nunca puedan ver nuevamente su libertad”, declaró.
Lixa incluso planteó establecer cadena perpetua para gobernantes vinculados con actividades criminales y mencionó los casos de Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza, quienes han enfrentado señalamientos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado.
Los señalamientos contra ambos corresponden a acusaciones e investigaciones y no constituyen por sí mismos una determinación de responsabilidad penal.
El panista sostuvo que las separaciones de cargos o grupos parlamentarios resultan insuficientes y pidió modificar la legislación para endurecer las consecuencias penales contra funcionarios cuya colaboración con organizaciones criminales sea acreditada ante la justicia.
La propuesta deberá pasar por el proceso legislativo correspondiente y las penas planteadas por Acción Nacional no se encuentran actualmente vigentes.