
WASHINGTON.- El extitular de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) Derek Maltz pidió que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sea enviado a ese país para enfrentar un proceso judicial por los señalamientos sobre presuntos vínculos con Los Chapitos.
A través de sus redes sociales, Maltz expresó que espera que Rocha Moya sea expulsado de México y trasladado a Nueva York para comparecer ante un tribunal federal estadounidense.
El exfuncionario reconoció que el mandatario sinaloense debe ser considerado inocente mientras no se demuestre lo contrario, pero sostuvo que las acusaciones deberían ser sometidas a un proceso judicial.
“¡Espero que veamos su llegada pronto!”, escribió Maltz junto con una imagen generada mediante inteligencia artificial en la que se representa una supuesta entrega de Rocha Moya, con un avión de la Fuerza Aérea Mexicana y agentes del FBI y la DEA.
La petición ocurre después de los señalamientos surgidos en Estados Unidos contra Rocha Moya y otros funcionarios de Sinaloa por presuntos nexos con integrantes del Cártel de Sinaloa. Hasta el momento, de acuerdo con la información disponible en el caso, no se han presentado públicamente pruebas que acrediten esas acusaciones.
La situación provocó una crisis política en Sinaloa durante los últimos días. Rocha Moya dejó nuevamente el cargo mediante una licencia aprobada por el Congreso estatal, después de un intento por regresar a la gubernatura que encontró rechazo de la presidenta Claudia Sheinbaum y de integrantes de Morena.
Tras su separación, el Congreso de Sinaloa designó a Graciela Domínguez como gobernadora interina.
Las repercusiones también alcanzaron al Senado, donde Enrique Inzunza, otro de los funcionarios señalados desde Estados Unidos por supuestos vínculos con Los Chapitos, anunció su separación de la bancada de Morena para continuar sus actividades legislativas sin pertenecer a un grupo parlamentario.
Inzunza rechazó las acusaciones y sostuvo que, después de más de tres meses de señalamientos, no se han presentado pruebas en su contra ni contra los demás funcionarios mencionados.
El senador aseguró que enfrentará personalmente los señalamientos y justificó su salida de la bancada con el argumento de evitar que el caso sea utilizado políticamente contra Morena, la Cuarta Transformación y el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
En el caso de Rocha Moya, las acusaciones tampoco han derivado hasta ahora en una sentencia que establezca responsabilidad penal. Pese a ello, Maltz consideró que el gobernador con licencia debería comparecer ante la justicia estadounidense para responder por los señalamientos.