
CHETUMAL.- Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) marcharon este jueves por las calles de Chetumal para denunciar la falta de medicamentos, materiales, equipo médico y personal en las unidades de atención, además de exigir mejores salarios y condiciones de jubilación que les permitan acceder a un retiro digno.
La movilización comenzó frente al Museo de la Cultura Maya y avanzó hasta el Palacio de Gobierno, donde los manifestantes reiteraron sus demandas y advirtieron que continuarán con las protestas mientras no se atiendan las inconformidades del personal.
Durante el recorrido, los trabajadores lanzaron consignas para denunciar las condiciones en las que aseguran desempeñar sus actividades. Una de las expresiones que más se escucharon fue “¡No te vayas a enfermar, no tenemos material!”, en referencia a la escasez de insumos que, según señalaron, enfrentan las instalaciones médicas.
A la marcha se incorporaron ciudadanos y trabajadores jubilados que expresaron su respaldo a las exigencias del personal en activo, en una jornada que se desarrolló de manera pacífica.
Los participantes explicaron que la protesta formó parte de una movilización nacional realizada simultáneamente en distintas entidades del país, con el propósito de visibilizar problemas laborales y deficiencias en la prestación de los servicios de salud.
En Chetumal, la manifestación se desarrolló sin la participación de representantes del liderazgo sindical local, por lo que los propios trabajadores asumieron la organización y exposición de sus demandas.
Rodolfo Tejerón, quien tomó la palabra en representación de los inconformes, explicó que el movimiento busca respaldar a las 37 secciones sindicales del país que participan en una mesa de diálogo en la Secretaría de Gobernación.
Entre los principales motivos de inconformidad mencionó el reciente incremento salarial y el destino de un porcentaje de esos recursos a las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), situación que, desde la perspectiva de los manifestantes, podría perjudicar sus condiciones de jubilación.
“Ya no vamos a recibir una jubilación digna, nos vamos por medio de las Afores”, expresó Tejerón, quien manifestó preocupación por los montos que recibirán los trabajadores al concluir su vida laboral.
El representante señaló que existen casos de jubilados que, de acuerdo con la información que le han compartido, recibieron cantidades inferiores a las que esperaban obtener de sus cuentas individuales.
Además de las demandas salariales y de retiro, los manifestantes denunciaron las condiciones materiales en las que desempeñan sus funciones, particularmente la insuficiencia de medicamentos, camillas, equipo y personal para atender a los derechohabientes.
Tejerón aseguró que las carencias obligan a los trabajadores a enfrentar situaciones complicadas durante la atención médica, debido a que son ellos quienes reciben directamente las inconformidades de los pacientes cuando no se dispone de los recursos necesarios.
“Hay mucha falta de insumos en el hospital, medicamentos, no tenemos camillas, infraestructura del hospital tampoco; se nos está cayendo a pedazos”, manifestó.
Los inconformes señalaron que la falta de personal también incrementa las dificultades para ofrecer una atención adecuada, mientras que las condiciones de las instalaciones representan otro de los problemas que consideran urgentes.
De acuerdo con los trabajadores, las deficiencias afectan tanto al personal médico y administrativo como a los derechohabientes, quienes enfrentan retrasos y limitaciones en los servicios.
Tejerón pidió a la ciudadanía comprender que muchas de las dificultades que se presentan en las unidades médicas no dependen directamente de los empleados, quienes, aseguró, deben buscar alternativas para atender a los pacientes con los recursos disponibles.
El trabajador recordó que el acceso a la salud constituye un derecho reconocido en la Constitución y sostuvo que las autoridades deben garantizar las condiciones necesarias para su cumplimiento.
“Esto no es una obligación, la salud no es una obligación, es un derecho, artículo cuarto constitucional”, expresó durante la protesta.
Otro de los señalamientos realizados por los manifestantes estuvo relacionado con el ambiente laboral y el temor a posibles represalias por expresar públicamente sus inconformidades.
Algunos participantes caminaron con la boca cubierta, como una forma de representar las presiones que, según denunciaron, enfrentan quienes cuestionan las condiciones de trabajo dentro de la institución.
“Los compañeros vienen hasta con la boca tapada porque tienen miedo a hablar”, afirmó Tejerón, quien también rechazó cualquier disposición que pudiera limitar la libertad de expresión de los empleados.
Los manifestantes denunciaron presuntos actos de intimidación y señalaron que el temor a consecuencias laborales ha provocado que algunos trabajadores eviten participar abiertamente en las protestas.
Respecto al número de empleados, Tejerón estimó que en la zona sur de Quintana Roo laboran alrededor de mil trabajadores del IMSS y que existen aproximadamente 500 jubilados.
A nivel estatal, calculó que la institución cuenta con una plantilla cercana a los seis mil trabajadores, aunque las cifras fueron presentadas como estimaciones del propio representante.
Los participantes insistieron en que sus exigencias no se limitan a beneficios laborales, pues consideran que la disponibilidad de medicamentos, equipo, infraestructura y personal tiene una relación directa con la calidad de los servicios que recibe la población.
Al concluir la marcha frente al Palacio de Gobierno, reiteraron que las movilizaciones continuarán como parte del movimiento nacional y que mantendrán sus demandas de mejores condiciones salariales, garantías para la jubilación y recursos suficientes para el funcionamiento de las unidades médicas.
Los trabajadores señalaron que esperan respuestas a los planteamientos expuestos en las mesas de diálogo y advirtieron que las carencias denunciadas seguirán afectando la atención a los derechohabientes mientras no se adopten medidas para resolverlas.