
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración iniciará conversaciones con Cuba, país al que calificó como “en bancarrota”, luego de meses de tensiones y advertencias sobre posibles acciones contra la isla gobernada por el régimen comunista.
“¡Cuba está pidiendo ayuda, y vamos a dialogar!”, expresó el mandatario estadounidense, quien por primera vez reconoció públicamente la existencia de contactos entre ambos gobiernos.
La declaración de Trump se produce semanas después de que autoridades cubanas confirmaran, el pasado 21 de abril, la realización de un encuentro bilateral en La Habana, aunque sin ofrecer mayores detalles sobre los temas abordados.
El anuncio coincidió con el viaje del mandatario estadounidense a Pekín para participar en una cumbre con el presidente chino Xi Jinping, en un contexto marcado además por la ofensiva militar contra Irán y la tensión internacional en Medio Oriente.
Sobre este escenario, el líder republicano en el Senado, John Thune, señaló que actualmente la prioridad de Washington se centra en la reapertura del estrecho de Ormuz, afectado por el conflicto regional.
“Ningún republicano me ha mencionado a Cuba”, sostuvo Trump al referirse a las discusiones dentro de su partido.
En los últimos meses, el gobierno estadounidense endureció las restricciones energéticas contra la isla, manteniendo un bloqueo casi total al suministro de petróleo, situación que ha agravado la crisis económica y social en Cuba.
Las relaciones entre ambos países han estado marcadas históricamente por sanciones económicas, tensiones diplomáticas y reclamos de no injerencia por parte del gobierno cubano. No obstante, recientemente La Habana realizó algunos gestos de acercamiento, como la liberación de presos hace poco más de un mes.
El embargo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba permanece vigente desde 1962 y continúa siendo uno de los principales puntos de conflicto entre ambas naciones.