
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó reanudar los controles de tránsito como mecanismo de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), apenas un día después de que la propia agencia suspendiera esa práctica tras la muerte de dos migrantes durante operativos.
A través de un mensaje, el mandatario defendió la medida al asegurar que es una de las herramientas más eficaces para detener y deportar a personas que, según afirmó, ingresaron ilegalmente al país durante la administración del expresidente Joe Biden.
“Debemos ser fuertes, duros e inteligentes y no podemos renunciar a una de las herramientas más importantes y eficaces del ICE para combatir el crimen: la detención de tráfico”, expresó Trump, quien añadió que eliminar esa práctica favorecería a los delincuentes.
La decisión ocurre luego de que un agente del ICE mató el lunes al ciudadano colombiano Joan Sebastián Guerrero, en Maine, y una semana antes otro elemento disparó contra el mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante un operativo en Houston.
De acuerdo con reportes, desde el inicio de la campaña de deportaciones masivas impulsada por Trump han muerto al menos 10 personas durante acciones migratorias, cuatro de ellas en incidentes relacionados con vehículos.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, pidió denunciar internacionalmente al ICE por presuntos crímenes contra la humanidad y criticó al mandatario electo Abelardo de la Espriella por no pronunciarse sobre la muerte de Guerrero.
Por su parte, Amnistía Internacional afirmó que la política migratoria de la actual administración estadounidense prioriza las cuotas de detenciones sobre la vida de las personas y acusó al ICE de realizar operativos “crueles, ilegales y militarizados”.
En paralelo, el ICE informó la muerte del venezolano Jesús Manuel Arenas Silva, de 45 años, mientras era trasladado entre centros de detención en Georgia. Con este caso, suman 22 personas fallecidas bajo custodia de esa agencia.
Además, un informe elaborado por Human Rights Watch y la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles documentó denuncias de personas detenidas en el centro Camp East Montana, en Texas, quienes aseguraron haber sufrido agresiones físicas por parte de custodios o presenciado actos de violencia contra otros migrantes.
En tanto, el Departamento de Seguridad Nacional volvió a exhortar a los migrantes en situación irregular a utilizar la aplicación CBP Home para abandonar voluntariamente Estados Unidos, ofreciendo un incentivo económico de 2 mil 600 dólares.
El zar fronterizo de la administración Trump, Tom Homan, responsabilizó a dirigentes demócratas del aumento de la violencia contra agentes migratorios y afirmó que las críticas a la aplicación de las leyes de inmigración ponen en riesgo la vida del personal del ICE. Además, advirtió que “se seguirá derramando sangre” si continúan esos señalamientos.